Por Indalecio Dangond Baquero
Esta semana hubo una noticia que causó un profundo desconcierto, no solo en una parte de la clase política del país, sino en la mayoría de los colombianos.
Los delegados de las FARC en Cuba, propusieron que ellos y los campesinos (aprovechando el Gran Pacto Agrario anunciado por el presidente Juan Manuel Santos), deberían tener tres sillas en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes.




