Por Silvia Betancourt Alliegro
Para ocupar los ratos de solaz, me propongo demostrar que los bardos usan embozo de su verdadero carácter humano (léase literalmente vil) cuando se sientan a describir sus reacciones magnificadas sobre la existencia de los seres y sus cosas.
El Humanismo, que se basa en la inserción de los Valores Humanos en cada acto de la vida actual, que se manosea en todos los Tratados que se firman en el mundo civilizado, encubre todo acto premeditado para someter a las multitudes -bajo el influjo de la bondad- a los dictámenes de los dictadores bursátiles.




