Por Gustavo Cotes Medina
La Corte Constitucional le dio el aval al acto legislativo que fija el marco jurídico para el actual proceso de paz. Hoy, el Gobierno Santos cuenta con la herramienta indispensable y tiene su “hoja de ruta” para que nuestro país pueda avanzar en las negociaciones buscando una paz estable y duradera.
Este aval, de sana ponderación, establece un modelo de justicia transicional “imperfecto para tiempos imperfectos” que impone un conjunto de inamovibles con el objetivo de proteger la dignidad de las víctimas, la finalización del conflicto, la desmovilización, la dejación de las armas, la liberación de los secuestrados y la obligación del Estado de investigar y juzgar toda violación grave a los derechos humanos.




