Por Rosendo Romero Ospino
Hace tiempo siempre escuchaba: “la narrativa de Escalona para arriba y la narrativa de Escalona para abajo” me tomé el trabajo de analizarlo y la primera conclusión que saqué fue: Escalona no solo narra si no que también es poeta lírico, romántico, picaresco, con una capacidad original para la elegía, además de filósofo práctico “El genio de Patillal” nos legó algo que se puede considerar un género nuevo: “El romanticismo folclórico” (El vallenato es un mutante. Miércoles 26 de julio- 2006)
Algunos analistas ven los fenómenos de cambio en el vallenato muy bien y por eso se les oye defender a capa y espada todo lo que sale al mercado, pero si miramos con calma podemos apreciar que estamos bien de intérpretes, Silvestre Dangond está liderando sus condiciones son indiscutibles, Peter Manjarrez, tiene el registro más agradable, Martin Elías es un pelao brioso con la voz, es joven necesita guía,“el Mono” Zabaleta tiene el Melao del Vallenato aquel de los años 70, ( “El feo” ) El Churo Díaz, se le mide a un merengue vernáculo con toda la solvencia del caso y nos recuerda al mono fragoso, pero en la escogencia de canciones atienden más al comercio que al patrimonio musical que tenemos que defender y cuidar para los que hoy tienen cinco años ( uno de los problemas son las canciones) Silvestre ha sido el más fiel a la tradición.




