Por Walter José Arias A.
Amigo Leandro, te marchaste de este mundo en mi ausencia, pero el dolor que causó la noticia dejó roto mi corazón, el cuerpo paralizado y la nostalgia embargó los sentimientos.
Compositor de cantos vallenatos que a pesar de su invidencia fue un hombre agradecido de Dios, nunca se sintió víctima y aprendió a sonreír por los sonidos acústicos, el olfato y el tacto.





