Por Mary Daza Orozco
Es una perogrullada: ‘hay que comenzar por el principio’, pero válida. Hasta la vida tiene un principio y un fin; con ese tema, al revés, se hizo la película ‘El curioso caso de Benjamín Button’, el que nació viejo y murió bebé, así es la ficción.
Colombia no es ficción, es un país con realidades duras, con adversidades, con un futuro abierto, desde hace tiempo, en espera de que alguien con madurez y sapiencia lo lleve a la tranquilidad, honradez y progreso que se merece; pero parece que va a tener que esperar mucho tiempo para lograrlo, porque además de haberse enfrascado en discusiones, encuestas, ofensas entre los que aspiran a llegar a corporaciones y a la presidencia, se conforman lista de aspirantes con nombres de jovencitos que si no han definido o cimentado sus vidas, menos van a hacerlo con la realidad del país.




