“El mal es una característica inherente al ser humano que se encarga de perturbar en todo momento la felicidad que produce la práctica del bien.”
La intimidación es la política del temor, que trata de reducir a las personas a su más mínima expresión, llevándolas a tal punto que las someten a la voluntad del intimidador, sintiéndose aquellas entre rejas prisioneras sin recursos de defensa alguna.
La carencia en la aplicación de la ley da paso libre este tipo de chantaje, muy usado en los amantes del poder sin control, instituciones, lugares laborales, etc., puesta en práctica por una sociedad sin vergüenza, falta de ética y sin valores humanos de ninguna clase.




