Por Rodrigo José Morón Henríquez
Las aspiraciones del pentacampeonato de la selección alemana en Qatar 2022 quedaron nuevamente en una rotunda decepción, con una camada de jugadores principalmente del Bayern Múnich como: Serge Gnabry, Leroy Sane, Jamal Musiala, Joshua Kimmich y uno de los ídolos de la selección Thomas Müller, quienes no dieron la talla como se esperaba y quedaron eliminados de su segundo mundial consecutivo en fase de grupos, demostrando un fútbol de muy bajo nivel y con una deficiencia defensiva realmente notoria.
Tras el tetracampeonato logrado en Brasil 2014, ganándole la final a Argentina por 1-0 con gol en tiempo extra de Mario Gotze, la selección alemana no volvió a ser la misma. La partida de muchos jugadores exitosos como Miroslav Klose (máximo anotador en las copas del mundo), Philipp Lahm y Lukas Podolski hicieron que Alemania bajara su nivel y en cada convocatoria nunca encontrara los reemplazos adecuados sin demeritar a jugadores antes nombrados como Leroy Sane, Serge Gnabry y Jamal Musiala que lo hacen muy bien en el Bayern, pero les falta ese crecimiento en una selección tan poderosa como la alemana.




