Las cifras de desempleo en la ciudad de Valledupar son tan conocidas que es normal escuchar a personas del común citar al Departamento Nacional de Estadísticas (DANE) e indicar que este es del 16,1%, y no ha cedido desde incluso antes de pandemia, esto lo ratifican los mismos datos cuando en el año 2007 tuvimos una tasa de desempleo similar.
Como las consecuencias e incluso las causas las conocemos a profundidad pero no nos atrevemos abiertamente a reconocerlas o al menos no a ponernos de acuerdo en las mismas, hoy el reto es lo suficientemente gigante para empezar a proponer soluciones o tomar decisiones que empiecen a presionar el indicador hacia abajo; pero no solo intentar forzar a que un número se mueva pues cuando se pone la mira solo en el dato se vuelve una tentación para que el funcionario de turno lo maquille cuando logra que este se mueva ligeramente hacia abajo.
Ante una realidad que no solo afecta a la ciudad sino a muchas ciudades de Colombia y del mundo ¿Qué está pasando con el empleo tal y como lo conocimos en el siglo pasado en plena era industrial? Lo primero es entender que el empleo es un factor más de la economía y precisamente nació después de la era agrícola donde lo único que se requería era labrar la tierra para producir la comida y fabricar las herramientas que se utilizaban para ello y no demandaba mayor exigencia que la fuerza bruta.




