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La Guajira decide su futuro energético: la concertación como puente para una transición justa

La reciente aprobación de la Ordenanza No. 628, por parte de la Asamblea Departamental de La Guajira, que crea el Consejo Consultivo de Transición Energética, marca un hito histórico para nuestro territorio.

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La reciente aprobación de la Ordenanza No. 628, por parte de la Asamblea Departamental de La Guajira, que crea el Consejo Consultivo de Transición Energética, marca un hito histórico para nuestro territorio. Este espacio institucional no es solo un logro normativo, sino una oportunidad estratégica para que La Guajira lidere, con autonomía y visión técnica, la transformación energética que Colombia necesita.

Como geólogo con años de experiencia en la exploración de recursos minerales estratégicos como el cobre —fundamental para la electrificación, las energías renovables y la infraestructura que exige un modelo energético más limpio— conozco el papel determinante que estos insumos tienen en la transición energética global. He visto de primera mano cómo las regiones ricas en recursos naturales pueden pasar de ser simples proveedoras a convertirse en protagonistas de su propio desarrollo. Que La Guajira avance en la creación de un espacio consultivo especializado es una señal clara de que el departamento quiere liderar esta transformación y no limitarse a observarla.

Las empresas del sector minero-energético han sido y seguirán siendo actores clave en el desarrollo económico y productivo de La Guajira. Su contribución a la generación de empleo, los encadenamientos productivos, la transferencia de conocimiento, la inversión social y el fortalecimiento de capacidades locales es fundamental para dinamizar la economía departamental. Cuando estas empresas operan bajo estándares técnicos, ambientales y sociales rigurosos, se convierten en aliados estratégicos del territorio, capaces de impulsar crecimiento, formalización y oportunidades sostenibles para las comunidades.

La Guajira cuenta con condiciones excepcionales para la generación de energía solar y eólica, atributos que han sido visibilizados en múltiples iniciativas que hoy avanzan en procesos de licenciamiento y ejecución, desde proyectos de transmisión estratégica de la mano de comunidades indígenas y campesinas que fortalecen la gobernanza local. Sin embargo, la posibilidad de traducir estos recursos naturales en bienestar social y oportunidades económicas depende de que los espacios de concertación funcionen con transparencia, rigor técnico y un horizonte común de desarrollo sostenible.

El Consejo Consultivo debe consolidarse como un escenario de diálogo plural y técnico, donde confluyan el sector público, las comunidades, la academia y el sector productivo. La transición energética no puede imponerse ni reducirse a discursos; debe construirse con participación efectiva, transparencia y una visión de largo plazo que reconozca las particularidades sociales y ambientales del territorio.

Estamos convencidos de que la gobernanza energética solo es legítima cuando se fundamenta en el conocimiento, la participación y el respeto por el territorio. Integrar la ciencia, los saberes locales y una planeación responsable es clave para que la transición energética se traduzca en bienestar real para La Guajira.

La transición energética justa no es solo un cambio de fuentes; es, ante todo, un cambio en la forma de decidir. Con la creación del Consejo Consultivo, La Guajira recupera su voz y su capacidad de incidir en su propio destino energético. El reto ahora es convertir este espacio en una herramienta efectiva de gobernanza territorial, donde el desarrollo económico, la sostenibilidad ambiental y la justicia social avancen de la mano.

Marvin Mosquera 

Country Manager Max Resource

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