Por: José Romero Churio
Ayer, cuando caminé por el balneario Hurtado después del aguacero que cayó sobre Valledupar, al ver el aumento del caudal del río Guatapurí sentí enorme regocijo pero, a la vez, me dio mucha tristeza, la cantidad de basura vertida en su lecho. Mi desconsuelo lo incrementó la realidad de que la lluvia repetida destruye el parque lineal del sector en mención, sin ninguna solución.
Por radio me enteré de la reunión que se llevó a cabo en la sede de la alcaldía, convocada por el alcalde Fredys Socarrás, y que en dicho encuentro se decidió iniciar una gran cruzada en pro del salvamento del balneario Hurtado.





