ILa fiesta de la mujer
la busco en el calendario
y Dios en su campanario
ilumina mi entender.
El sonoro rosicler
de un trovero en sinfonía
en coplas de una poesía
dice: el ocho de marzo;
pero en mi canto resarzo
y digo: es todos los días.
IIDel camino es la mujer
el sol radiante que alumbra,
y retira la penumbra
con la actitud de su ser.
Espejo de amanecer
imagen de su belleza,
su lealtad es fortaleza
en el trabajo y el hogar;
flamante luce en su andar
la honradez y su nobleza.
IIIY Dios hizo a la mujer
bella y sonriente de luna,
con ramilletes de cuna
adorna su proceder.
Su ternura por doquier
deja huellas perfumadas,
la belleza es revelada
en sus ojos y en su alma,
su silueta es una palma
de la brisa enamorada.




