Por Luis Napoleón de Amas P.
Hace algún tiempo, apareció un grafitis en el cementerio central de Bogotá con una frase graciosa y profunda que parecía dirigida a los vivos: “levántense haraganes, la tierra es para el que la trabaja”.
Parece como si el grafitero intentara decir que el derecho a la tierra y a las reivindicaciones sobre ella, así como el derecho al trabajo, van mas allá de la muerte.




