No sé dónde está el sentido social y de pertenencia de este país y sus habitantes cuando el orden se ha perdido por el poder consentido adquirido por el libertinaje, que no respeta normas ni leyes y que cada día hace caso omiso de ellas, tomándose disque la justicia por su cuenta a través de la desobediencia total y negación de su existencia, aplicando su criterio de odio y venganza social en todas sus manifestaciones de inconformidades o caprichos del poder de la fuerza bruta y del poder dominante propio de la voluntad irracional.
Hacemos lo que nos da la gana, y para colmo de males, los sistemas de gobierno que se imponen nos lo acólita como fórmula de pago real por la ayuda en el fomento e imposición de las ideas totalitarias.
¿Para dónde vamos? Se diría que para el abismo si no sacamos a relucir aquello que se ha perdido dentro de los valores nacionalistas sensatos, el patriotismo.




