Por: Indalecio Dangond
Definitivamente Colombia es un país de contradicciones. Aunque la Constitución Política establece en su artículo 114, que es al Congreso a quien le corresponde hacer las leyes y ejercer el control político sobre el gobierno, pareciera que fueran las FARC las que estuviera ejerciendo esa función. Ni siquiera el paro cafetero logró que los 13 senadores y 19 representantes que integran las Comisiones Quinta de Cámara y Senado, se conmovieran y anunciaran una revisión a los programas e instrumentos de ayuda al sector agropecuario, además de un control a la gestión del ministro del ramo y los directores de las entidades adscritas y vinculadas al ministerio.





