Reanudo el año que corre con nuestras columnas de opinión, que venían en receso desde finales del año 2022, y me referiré a un caso que tiene muchísima exposición mediática: el relacionado con Rodrigo Tovar Pupo -’Jorge 40’– ahora que procura ingresar y someterse a otra jurisdicción transicional, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
La multiforme sociedad colombiana, incluidos los jueces, abogados y estudiantes de derecho, tienen, gracias a los canales digitales, la oportunidad de apreciar en vivo y en directo el desarrollo de la llamada audiencia única de aporte a la verdad plena que se sigue en el caso de Rodrigo Tovar Pupo, el cual originará perspectivas y opiniones diversas, así como lecciones con dinámicas y enfoques de sistemas jurisdiccionales ostensiblemente diferentes.
‘Jorge 40’ ha tenido visible presencia en la historia violenta de Colombia por su protagónico rol en la cruenta realidad de los períodos de conflicto armado, de alta violencia a gran escala y de alto impacto en los regímenes represivos en el país.




