Por Rodrigo López Barros
Se teoriza y dice bastante, y se divulga hasta frenéticamente, en los ámbitos de la sociedad civil de los gobiernos democráticos y aún por parte de los gobiernos opresores(lo que es contradictorio), acerca de la “Dignidad Humana”, de los “Derechos del Hombre”, y particularmente de “Los Derechos Fundamentales”.
La necesidad de ese énfasis, contemporáneo, tal vez tenga su origen en el hecho de que en el pasado remoto el respeto por tales derechos, carecía de sentido (pues la humanidad estaba en pañales); en el pasado próximo (periodos de las dos guerras mundiales), su violación fue abismal, y en la actualidad, su aclimatación todavía es difícil.




