Por Silvia Betancourt Alliegro
La calidad de vida no se mide por el consumo Per cápita, estoy segura (en medio de mis escaseces) ¡es por el acendrado sentido del humor que ejercemos como muralla ante todas las adversidades!
¿Alguna vez ha evadido a las personas que andan por la vida con cara de santo que no le hacen fiesta? Yo sí, así ande repitiendo la triste imagen. Es un recurso de la psiquis para seguir ejerciendo la vida con todas las cosas bellas que nos obsequia; personalmente he adoptado una canción que marca el ritmo de mis pasos “Oye, abre los ojos, disfruta las cosas buenas que tiene la vida: un pedacito de cielo, una estrella, un perfume…”.




