La Constitución Política con el firme objetivo de auspiciar el acceso a movimientos sociales y políticos a los escenarios democráticos del país, de acuerdo con el precepto constitucional, mediante la Ley 130 de 1994 y la Ley 1475 de 2011 incorporó en la democracia colombiana la figura de los Grupos Significativos de Ciudadanos (GSC), buscando con ello, que movimientos sociales, líderes civiles o comunitarios y ciudadanos en general tengan la posibilidad de participar en las elecciones, apoyados por la recolección de un determinado número mínimo de firmas de ciudadanos.
El descredito, despotismo y los obstáculos que presentan la mayoría de partidos, movimientos y casas políticas han generado un auge en las candidaturas a través de la recolección de firmas, buscando con ello, los aspirantes a candidatos demostrar independencia, inclusión, voluntad popular y democracia participativa que les garantice el respaldo y confianza de la gente y les permita alcanzar llegar a las altas esferas del poder.
Es tan creciente el boom de inscribir candidaturas por los grupos significativos de ciudadanos que de acuerdo con el segundo reporte de esta figura por la Misión de Observación Electoral (MOE) evidenciamos que, en apenas cuatro meses de calendario electoral, los grupos registrados ya superan en un 83.8% los grupos registrados en el mismo periodo para las elecciones de 2019.




