Por José Atuesta Mindiola
El supuesto encuentro musical de Francisco Moscote “Francisco El Hombre” (1850-1953) con El Diablo en un camino entre Riohacha y la población de Barbacoas, es una leyenda porque narra un solo episodio que refleja una representación psicológica simbólica de la creencia popular.
Esta leyenda posee todos los elementos que la caracterizan con tal: tiempo y lugar, presencia de criatura sobrenatural, El diablo, y el relato aporta cierta verosimilitud, que se presenta como real, pues forman parte de la visión del mundo propio de la comunidad. Sin embargo, en el proceso de transmisión a través de la tradición oral las leyendas experimentan a menudo supresiones, añadidos o modificaciones, surgiendo así algunas variantes; pero aquí fueron los escritores los que modificaron el relato inicial de la leyenda, al poner al Francisco El Hombre a cantar El Credo al revés. En nuestra opinión es una imprecisión que rompe la visión católica de la comunidad; para la tradición popular la oración es el arma certera para vencer al demonio. Una oración al revés es un jeringonza, algo ininteligible, que no pertenece a la tradición del entorno de la región.




