Por: Faruk Urrutia
El otrora glorioso Hospital Rosario Pumarejo nos tiene verdes, a mi juicio es el ejemplo clásico donde la politiquería, la mezquindad, la corrupción e ignorancia administrativa acaban una institución. Unos pocos con poder suficiente y dueños de los mencionados antivalores decidieron LA VIDA de los atendidos y de los futuros pacientes de esa institución, pregunto ¿cuántos fallecieron por falta de adecuada atención y cuántos fallecerán?.
Escalofriante solo pensar que un hospital sea caja menor de algunos, ignorando que los benditos contratos de medicamentos e insumos deben hacerse sobre economías de escala, para que con la misma plata se compren mas medicinas, evitando que los pobres tengan que comprar en frente de urgencias medicamentos de su bolsillo, si es que tienen la plata y si no la tienen evitar que vea la muerte de su familiar.




