Cuando el imperio Austrohúngaro brillaba en su esplendor, una fuerza macabra que siempre ha existido en todas las épocas, movía los hilos en el escenario donde mejor sabe hacerlo, en esa oscuridad donde la luz de la crítica o del señalamiento social pueden llegar, ese nivel donde se puede justificar quien muere y quien vive, planeaba con precisión milimétrica el asesinato del archiduque de Austria Francisco Fernando, el 28 de junio de 1914 un grupo de jóvenes nacionalistas Serbios quitaban la vida al monarca junto a su esposa y se encendía así la mecha para desencadenar la primera guerra mundial.
El 7 de diciembre de 1941 Japón en un acto hasta hoy inusual y con más preguntas que realidades, bombardea la flota del pacifico de la poderosa marina de los Estados Unidos que se encontraba estacionada en la base de Pearl Harbor, los soldados celebraban tranquilamente el inicio de la navidad y por ello no hubo ninguna reacción por parte de la base, el resultado fue humillante y devastador para los estadounidenses quienes desde siempre han protegido su honor militar de devolver con creces a quien ataque a uno de los suyos en cualquier rincón del mundo; lo curioso es que extraoficialmente se supo que la inteligencia estadounidense sabía con antelación los planes del belicoso Japón pues habían interceptado su clave de comunicaciones, como resultado, entran a la guerra y lanzan dos bombas atómicas sobre Japón.
Durante el eterno conflicto entre Palestina e Israel, el punto más alto de dichas negociaciones se logró con el primer ministro Isaac Rabin quien adelantó acuerdos de paz con el entonces líder de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) Yaser Arafat, Rabin fue asesinado por “extremistas” que se negaban a que Israel firmara la paz con esa organización; pero hay más, en plena negociación un comando suicida Palestino, ingresa disparando a una Sinagoga matando a varios civiles entre ellas mujeres y niños, de inmediato se culpó a la OLP y lo desconcertante es que los autores fueron capturados y debieron ser puestos en libertad pues eran agentes de la inteligencia Británica MI5.




