COLUMNA

Hacia una clase media rural

El 89% de los ganaderos tiene menos de 100 animales, con un promedio de 21 animales y 25 hectáreas. Ese ganadero promedio quizás no sea pobre en la Sabana de Bogotá, pero sí en la Orinoquía, donde la Unidad Agrícola Familiar, que es la tierra para que una familia se sostenga y genere algún excedente, […]

canal de WhatsApp

El 89% de los ganaderos tiene menos de 100 animales, con un promedio de 21 animales y 25 hectáreas. Ese ganadero promedio quizás no sea pobre en la Sabana de Bogotá, pero sí en la Orinoquía, donde la Unidad Agrícola Familiar, que es la tierra para que una familia se sostenga y genere algún excedente, supera las 1.000 hectáreas.  Allí, con 25 hectáreas, es muy pequeño, muy pobre, con “tierra insuficiente” e improductiva.

El gran reto de la reforma agraria es sacarlo de la pobreza e ir construyendo una clase media rural que dinamice la economía campesina. Una opción es darle tierra “suficiente” y acompañada de condiciones de producción (vías, energía, riego, crédito, etc.), y otra, con acompañamiento también, es convertirles sus 25 hectáreas en tierra productiva; hacérselas “suficientes” sin darle más tierra. ¿Cómo? Con Sistemas Silvopastoriles Intensivos, SSPI. 

Un modelo diseñado por Fedegán compara la productividad y capacidad de generación de ingresos de esa parcela promedio, con ganadería convencional y con SSPI. En el primer caso, con 21 animales, generaría un ingreso neto mensual de $924.000 en un horizonte de diez años, sin contar los animales, pero si el productor tuviera que invertir en ellos, su ingreso se reduciría a $488.000, menos de la mitad de un mínimo. 

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR