Se dice que la estadística es una forma de decir lo que no sabemos; en épocas electorales muchos presumen de estadísticos y se dedican a publicar encuestas, una técnica estadística; este es un acto de irresponsabilidad de ciertos medios y de personas que manejan las redes sociales.
Hacer una encuesta no es tan fácil como muchos creen, sin embargo, todos están publicando encuestas cada día. Una encuesta es una herramienta científica pero no cualquier encuesta. Si uno quiere hacer una inducción acerca del comportamiento o intención de una población determinada, la regla de oro es que cada individuo tenga la misma oportunidad de ser seleccionado para preguntarle acerca de un tema específico.
Si determinamos estadísticamente que la muestra a encuestar es de tamaño X y el 80% de la población es de estratos bajos (1,2 y 3), entonces en ese mismo porcentaje debe hacerse la encuesta y el 20% restante dentro de los otros sectores, digamos 15% en los estratos 4 y 5 y el resto en el estrato 6. Las encuestas telefónicas no son creíbles y para que lo sean, mínimo el 85% de la población debe tener una línea telefónica tal que podamos ir al directorio, ya clasificado por estratos, y tomar aleatoriamente los hogares a encuestar.




