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Guacoche

Nuestra ciudad tiene un eje urbano de sentido este-oeste que ha existido desde siempre pero que con el paso de los años se ha desvanecido un poco y ese eje lo forma la calle 16 que, según mis recuerdos de infancia, era muy importante en los años 50. Por el occidente era la carretera de acceso a la ciudad, que en su recorrido urbano se conoció como la Calle Grande para enseguida convertirse, en su extremo oriental, en la vía que originalmente nos comunicó con Guacoche.

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Jaime Palmera Pineda

Por: Jaime Palmera Pineda

Columnista

Por: Jaime Palmera Pineda

Nuestra ciudad tiene un eje urbano de sentido este-oeste que ha existido desde siempre pero que con el paso de los años se ha desvanecido un poco y ese eje lo forma la calle 16 que, según mis recuerdos de infancia, era muy importante en los años 50. Por el occidente era la carretera de acceso a la ciudad, que en su recorrido urbano se conoció como la Calle Grande para enseguida convertirse, en su extremo oriental, en la vía que originalmente nos comunicó con Guacoche. 

Como hitos de aquella época, sobre la 16 recordamos la Zona de Carreteras, el demolido Hotel de Turismo, el Colegio Nacional Loperena, el hoy desaparecido Café La Bolsa, la Plaza Alfonso López y el reubicado Colegio de Las Monjas. Hoy podemos ampliar la lista con la Gobernación Departamental, el edificio de la Caja Agraria, el Hotel Sicarare y el Banco de la República.

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