Por Luis Augusto González Pimienta
Rompo la tradición de escribir los lunes santos sobre nuestro patrono el Ecce Homo. Esa fractura de la costumbre anual se hace más ostensible con el título de la columna,que suena desapacible. Ruego a mis escasos lectores un poco de condescendencia con estapostura que solo se explica por un ejercicio de purificación de entuertos, como una catarsis por lassempiternas correcciones gramaticales que le hacen a mis escritos desde que comencé en el oficio hace más de quince años.
Como dijo un sabio, comienzo por el principio. En la jerga militar se denomina fuego amigo a los disparos provenientes del propio bando. Ocurre con frecuencia por insuficiente identificación, circunstancias de nocturnidad o nerviosismo de la soldadesca. Ese fuego amigo o fuego aliado produce tribulación y desánimo entre las huestes.




