Me refiero hoy a un trino reciente sobre invasión de tierras: “Alcalde de Plato convocó Ejército y Policía a respaldar ganaderos en caravanas para intimidar supuestos invasores; imágenes y vídeos recuerdan a autodefensas y ningún participante desmiente impulso a iniciativa de @jflafaurie de retomar las Convivir”.
Este trino no es de un ciudadano cualquiera, sino del gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, quien tildó de paramilitares a un grupo de sus gobernados, que buscaban proteger pacíficamente sus propiedades; y se despachó contra mí por convocar a la solidaridad, con afirmaciones calumniosas que lindan con el Código Penal y con el régimen disciplinario de los servidores públicos
No es de ahora su animadversión; en su proyecto de Plan de Desarrollo ‘Magdalena renace’, tal ‘renacimiento’ se fundaba en acabar con la ganadería, lo que me obligó a defenderla con éxito ante la asamblea. Me temo que hoy pago esa derrota, pero la ganadería magdalenense bien lo vale.




