Por Gonzalo Quiroz Martínez
La política y la religión cualquiera que sea su fundamentación, tienen en común una idolatría tan profunda, que si los adeptos no tienen un alto nivel cultural terminan esquizofrénicos. Pero también, hay que separar que los idolatras políticos son los que están usufructuando el poder y todo le llega de manera corrupta, por eso, son defensores acérrimos y hasta se hacen matar por el dios político, así sea retorpe como lo es Nicolás Maduro en Venezuela.
Resulta inexplicable y hasta del bulto, que los venezolanos; pudiendo tener un nivel de vida acorde con su producción petrolera, que le genera toda la riqueza del mundo, estén hoy con el estómago pegado al espinazo del hambre y hasta importando el papel higiénico para poder limpiarse lo poco que pueden evacuar. Ante esta situación, el orate presidente Maduro y su equipo de gobierno afirman “que la escasez del papel higiénico se ha presentado es porque ahora con el nuevo gobierno los venezolanos están comiendo más y por eso están cagando más”. Que chimba.




