Por Valerio Mejía Araújo
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. 2 Timoteo 4:7
La verdadera entrega, aquella que nos hará decir como San Pablo, no es la de nuestra vida exterior, sino la del interior, de la voluntad. Nuestra alma es el asiento de nuestra personalidad, es nuestra identidad, lo que nosotros somos.




