La entrega de tierras va mal. Según la Silla Vacía, de 3 millones de hectáreas, van 12 mil. Igual va el acuerdo con Fedegán: de 448 mil hectáreas ofertadas, la ministra Mojica dijo que solo podrán adquirir 29 mil.
Y si el gobierno quiere comprar un millón de hectáreas necesitaría $20 billones pero, si el anteproyecto de presupuesto 2024 del agro, incluido todas sus entidades, es de $1.9 billones, es perentorio concluir que por falta de plata, la entrega de tierras será un política pública fracasada.
Pero he aquí unas preguntas: ¿Una reforma rural es la entrega de la propiedad de la tierra? No creo. Así era en siglos pasados y se llamaba reforma agraria porque lo rural era lo agro, pero ya no es así. Hoy es otra cosa. ¿Los campesinos quieren tierras o negocios agrícolas rentables? Hay que mejorar el acceso a la tierra y la competitividad rural pero en modelos inclusivos.





