En un mundo como el de hoy, impredecible, parece que los resultados electorales de octubre, no lo serán. Serán, lo contrario. Previsibles. Habrá pocas sorpresas y en las grandes ciudades, ninguna.
En muchas partes la suerte está echada. En Barranquilla, Char; en Medellín, ‘Fico’; en Bogotá, Galán u Oviedo; en Cartagena, Dumek; en el Valle del Cauca, Dilian; en Cundinamarca, Rey; en Boyacá, Amaya y así en buena parte del país.
¿Qué tienen en común esos candidatos? Ninguno es cercano al petrismo. Y su pensamiento político, está distante del presidente.




