Que el municipio de Valledupar actualice la lista de bienes públicos es un cometido de gobierno inaplazable, pues resulta deplorable que no exista una caracterización, y menos un inventario actualizado para saber cuántos bienes tiene el municipio, ni siquiera se sabe cuáles son las áreas de cesión, tarea que nunca se ha hecho.
Esta falencia ocasiona un daño patrimonial incalculable al estar estos bienes en manos de terceros, pero igual es lesivo a sus finanzas que el ente territorial haya perdido alrededor de 4.000 hectáreas, en su mayoría bosques tropicales.
Da grima ver cómo particulares se apropian de las áreas de cesión por falta de escritura, espacios que por ley están reservados para obras de interés general (parques, escuelas, puestos de salud, escenarios deportivos, etc.). Cualquiera llega y orondamente se adueña de esos terrenos.




