Los estadistas son las personas con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado. “Un político piensa en la próxima elección; un hombre de estado piensa en la próxima generación”: James Clarke. Políticos los hay a granel, más no estadistas, imprescindibles para la acertada conducción del Estado.
Un suceso anecdótico relata lo que ha descendido en su valoración la palabra presidente, cuyo protagonista es Pedro Pablo Kuczynski, quien gobernó el Perú entre 2016 y 2018, y aunque el período era de cinco años, prefirió renunciar, aburrido del circo.
De ahí la percepción que acuñó sobre las “presidencias latinoamericanas”, las que calificó de operetas, acosado por denuncias encaminadas a desprestigiar su gestión. Renunció y cesaron los ataques. La Real Academia Española define la opereta como una ópera cómica de asunto frívolo, con partes habladas y partes cantadas.





