Nuestra nación empezó a reaccionar. El pésimo gobierno de Gustavo Petro ya empieza a perder apoyo popular, inclusive varios de quienes ayudaron a elegirlo ya comunican de frente su arrepentimiento. ¡Colombia empieza a reaccionar y eso hay que celebrarlo!
Las estimaciones plantean que dentro de un año el costo del galón de gasolina corriente podría sobrepasar los 16 mil pesos. Aunque en abril la inflación cedió un poco, quienes recuerdan el apoyo de Petro y sus amigos a la primera línea y a sus bloqueos, que fueron los que generaron un aumento desmesurado de los precios de gran parte de la canasta familiar, han sentido que dichos precios no han bajado, seguramente ya no bajarán, y eso afecta la favorabilidad del gobierno. Los escándalos en la aprobación de sus reformas, los viajes constantes de la primera dama, que le han costado al país millonadas, las constantes salidas en falso de Francia Márquez y de varios ministros, ya son suficientes motivos para que Colombia reflexione y concluya que la elección en segunda vuelta del señor Petro, ha sido el peor error del mundo.
Internacionalmente las cosas arrojan muy malos resultados también. Petro se ha visto con Maduro varias veces en estos meses, viajó a Europa recientemente a buscar apoyo para el ELN, el mismo grupo de terroristas que lo ha dejado en ridículo, y fue a los Estados Unidos a interceder ante un perdido presidente Biden, por Maduro y Cuba. Mientras las cosas en Venezuela, Argentina y Chile muestran que socialmente esos regímenes han construido una bomba de tiempo, Petro insiste en que el Socialismo del Siglo XXI es el camino correcto. Esos gobiernos tienen empobrecida a su gente y cada vez tienen menos apoyo popular por obvias razones. Ahora Petro entra a esa lista, ¡en hora buena! En vez de trabajar y defender afuera los intereses de Colombia, el país que ha luchado por gobernar usa sus viajes, pagados por todos nosotros, para apoyar los intereses de sus amigotes. Insoportable.




