La toma de decisiones de Emdupar debe estar en cabeza del gerente. La teoría y los estudios administrativos definen que hay tres tipos de habilidades gerenciales que se necesitan para sobresalir en la carrera: las habilidades técnicas, las habilidades personales o de liderazgo y las habilidades conceptuales. Para ser un directivo de éxito, hay que desarrollar las tres.
Los gerentes que han pasado por Emdupar, han tomado decisiones basadas en el cálculo político. Esa ha sido la mejor habilidad la cual han complementado con actuaciones inherentes a la gestión operativa. Es evidente que son insolutos los alcances de las decisiones, esa discapacidad gerencial ha motivado el discurso de la inviabilidad de la empresa.
Emdupar desde 1994, en vez de convertirse en una empresa que genere rentabilidad, pasó a convivir con el susto de caminar sobre la cornisa de los procesos de tercerización, intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos, planes de salvamento y socios estratégicos. Estos mecanismos han procurado inútilmente su recuperación, pero han servido para evitar a toda costa la decisión de privatizar la empresa, debido al golpe al corazón de las decisiones impopulares. También debemos indagar por el papel desempeñado por los sindicatos de la empresa, porque mientras Emdupar era muy mal administrada las convenciones y el costo de la nómina crecían como el río Guatapurí en temporadas de lluvias.




