Creo que en alguna oportunidad titulé de la misma forma una nota como esta publicada en El PILÓN; en esta ocasión, intento hacerlo siempre, busco exaltar y darle valor a ese sentimiento sublime que genera la amistad, los amigos.
Que en esencia son esos personajes que te dan calor en época de frío; que están presentes cuando la soledad de la ausencia y el olvido te acecha. Que son una voz de aliento cuando el silencio te hiere.
Los amigos son ángeles que Dios pone en tu camino para hacer más llevadera tu vida.




