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El vallenato y la cultura mafiosa

Históricamente las músicas populares han tenido la predilección de las mafias del narcotráfico y la vallenata no ha sido la excepción, desde la época marimbera y la incursión del vallenato en la pasta sonora, los saludos en las grabaciones eran apetecidos por los marimberos de los años 70 y 80, y en las parrandas de […]

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Históricamente las músicas populares han tenido la predilección de las mafias del narcotráfico y la vallenata no ha sido la excepción, desde la época marimbera y la incursión del vallenato en la pasta sonora, los saludos en las grabaciones eran apetecidos por los marimberos de los años 70 y 80, y en las parrandas de aquella época los marimberos les regalaban camionetas y camiones llenos de ganado a algunos músicos.

A muchos de nuestros artistas vallenatos les gusta vestir, e incluso comportarse como mafiosos: Tener guardaespaldas, asistentes que les alcancen el trago, andar armados, usar grandes cadenas de oro, transportarse en carros de alta gama y demás excentricidades propias de ese gremio.

Es por eso que en nada nos debe extrañar que varios de nuestros músicos hayan participado de la reciente bacanal organizada en el patio de extraditables de la cárcel La Picota, de Bogotá durante más de tres días, recordemos que muchos de nuestros acordeoneros y especialmente cantantes vallenatos que ya no están con nosotros se vanagloriaban y ufanaban de que sus mejores amigos fueran narcotraficantes, y sin ningún tipo de pudor los saludaban en sus grabaciones.

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