Por Jorge Naín Ruíz
El miércoles pasado la cadena radial Caracol entrevistó al Embajador de Estados Unidos en Colombia Michael McKinley y este señor, quien ha sido nombrado recientemente como embajador en Afganistán y prácticamente se está despidiendo de nuestro País, sorprendió a muchos, al afirmar que lo que más le gustó de Colombia en su estadía como Embajador fue su música, pero especialmente la Vallenata, de la cual afirma se llevará una buena provisión para Afganistán, porque él y su esposa Fátima a donde vayan escucharán el vallenato.
Cuando el periodista Darío Arismendi le preguntó porque se habían enamorado del Vallenato, el embajador afirmó que su visita a Valledupar durante el pasado Festival de la Leyenda Vallenata lo había convencido de que esta música le llegaba al alma, especialmente sus letras.




