Con tantas cosas, a veces parecemos una ciudad de olvidos inolvidable. Una ciudad de visión cortoplacista, emocionalmente activa. Imperfecta. Una ciudad de estrellas con luces apagadas, un incendio pequeño, pero permanente, ciudad de proyectos calientes y realidades frías. Así es Valledupar, o así parece.
Nos desesperanzamos con frecuencia, pero luego se nos pasa como dice un famoso meme en estos tiempos digitales. Venimos “clamoriando” agua para los corregimientos del norte dijo un oyente quejoso por Radio Guatapurí en la sección de quejas y opinión.
Para el problema de movilidad en la ciudad, ningún candidato propone una solución radical, teme perder los votos de los mototaxistas esa manada creadora del caos local, los candidatos firmarán compromisos y todo seguirá igual, o empeorará. Ya perdimos la memoria y seremos un periódico de ayer como dice Blades, suponiendo que haya periódicos de ayer, mañana.




