Aunque lo parezca, el tema de hoy, en principio, no guarda relación con la parábola del evangelio de Mateo 13: 24-30, pues se trata de comentar un tema político-histórico sobre la mala estrella que desde sus inicios ha tenido la Vicepresidencia de la República.
Veamos. Este cargo nace con la Constitución Política de 1991 (artículo 202 y siguientes), y el primero en ocupar esta dignidad fue el abogado caldense Humberto de la Calle Lombana (1994-1996), compañero de fórmula del presidente Ernesto Samper Pizano. Paradójicamente, de la Calle ha sido un duro crítico de la figura del vicepresidente. Por temas de corrupción, fue así como renunció al cargo, antes de terminar su período, por considerar que la campaña del presidente Samper sí recibió dineros del Cartel de Cali, en lo que se conoció como el proceso 8000.
A pesar de sus discrepancias con Samper, terminó aceptando la embajada en España. Fue reemplazado por Carlos Lemos Simmonds (1996-1998).




