El pueblo de Valencia se conoce por su Semana Santa, que se celebra desde 1760, y la Hermandad de Nazareno es la encargada de la custodia de esta tradición. Valencia es también la cuna de Calixto Ochoa Campo (1934-2015), uno de los grandes compositores de la música popular del Caribe colombiano.
Calixto, en edad juvenil, descubre su talento para tocar acordeón, gracias a la enseñanza de sus hermanos Rafael y Juan. Desde entonces, el apellido Ochoa hace parte de la memoria cultural de Valencia. Este 17 de junio, la iglesia y la plaza principal estaban repletas de nativos valencianos, de habitantes de pueblos vecinos y de Valledupar, que llegaron a despedir a Juan Bautista Ochoa Molina, distinguido miembro de esta querida familia.
Juan Bautista Ochoa Molina (05/05/1955-16/06/2025) era hijo de Juan Ochoa Campo y Eleodora Molina González. Su padre lo pechichaba con el sonoro arrullo de toto-toto, y por eso desde entonces su familia y paisanos siempre lo llamaron Toto. Su madre, piadosa en la fe cristiana, a temprana edad lo vincula a la Hermandad de Nazareno. Esta iniciación fue el sendero espiritual que proyectó su virtud de servicio y solidaridad.




