La crisis en Venezuela no es como las anteriores; por primera vez, Nicolás Maduro está tambaleando, y todo por una jugada maestra de María Corina Machado, que, bajo su liderazgo, logró mantener al pueblo unido en torno a una palabra que lo puede todo en la vida: esperanza. María Corina nunca se cansó y, a sabiendas de que Maduro y sus secuaces solo podían ganar con fraude, preparó un equipo de expertos para sacar copia de las actas que desestabilizaron al régimen.
De inmediato, para justificar la demora de 6 horas, se inventaron un ‘hackeo’ desde Macedonia del Norte y luego salieron con un resultado consolidado que nadie creyó: 51 % para Maduro y 44 % para la oposición, una total farsa que fue de inmediato confrontada por las actas verdaderas y que dejó a la dictadura al borde del abismo.
Luego dijeron que no fue desde Macedonia del Norte, sino que fue Elon Musk, dueño de la red social X, con narcotraficantes colombianos; una total locura que solo se cree Maduro. Luego buscó de forma desesperada el Tribunal Supremo, que es impuesto por el régimen, para que valide la elección; nada de eso le ha funcionado.




