Viste de azul, posa de rey chiquito en el Cesar, su voz poco se conoce en el Congreso y sus campañas cuestan un dineral. Muchos le rinden pleitesía y una parte de la opinión local lo ve con buenos ojos porque “es el congresista que más trae recursos al departamento”. Bajo ese pretexto poco lo cuestionan.
Al fin y al cabo los problemas en obras que ha gestionado, los escándalos de corrupción en los que se ha visto involucrado como Odebrecht y OCAD-PAZ son solo inventos de quienes viven obsesionados con tremendo galán digno de protagonizar Pasión de Gavilanes.
A Ape Cuello lo salpican en cuanto escándalo de corrupción hay pero él siempre sale ileso. Fue aliado del exalcalde de Valledupar ‘Tuto’ Uhía de cuya alcaldía no hay claridad sobre la contabilidad dentro de la empresa Emdupar, varios rectores de la acabada Universidad Popular del Cesar han sido cuota suya, recientemente el despacho del magistrado Héctor Alarcón reabrió una investigación en contra suya por presunta participación en los favorecimientos a Odebrecht. Su nombre también salió a relucir en el escándalo del OCAD-PAZ como uno de los congresistas que supuestamente apadrinaba proyectos donde se dice hay 500 mil millones perdidos.




