“Porque a mis ojos eres de gran estima, eres honorable y yo te he amado; daré pues, hombres por ti y naciones por tu vida”. Isaías 43,4
Queridos amigos, después de unas largas vacaciones, y con la venia y generosidad de EL PILÓN, estoy nuevamente con ustedes.
En esta época de pérdidas y dificultades, todos sabemos lo que se siente al ser criticado y rechazado; generalmente, por las mismas personas cercanas a quienes queremos complacer a todo costo. Nacimos y fuimos criados en un ambiente que prefiere a los favorecidos y destacados y rechaza a los segundones o medianamente corrientes. Y como nadie puede ser el mejor en todas las áreas, somos ignorados, despreciados y rechazados en aquellas en las que somos solamente normales.




