Por: Luis Elquis Diaz
Los procesos de negociación como el adelantado entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc son actos eminentemente políticos. Todos los analistas que han participado en negociaciones para lograr la paz, sostienen que la salida de los conflictos se resuelve por la vía política y social. La terminación y solución del conflicto no solo es un acto de contrición, ni de pactos, firmas y entrega de armas; también debe tener presente la legislación local e internacional y definir los fundamentos para encarar el postconflicto.
Contradictores del proceso de paz en Colombia argumentan con vehemencia que los acuerdos que puedan surgir en la negociación acaecida en Cuba conllevaran a legitimar la impunidad. Sin embargo, el ex Vicepresidente Francisco Santos en entrevista concedida a la Emisora Radio Guatapurí expreso: “Juan Camilo Restrepo, parece Ministro de Restitución de Tierras y no de Agricultura” Esta apreciación es contraria a la tipificación política del Proceso de Negociación, porque sostiene el carácter excluyente e intolerante para resolver el conflicto y descarta los procesos literales de reparación a las víctimas. Un conflicto caracterizado por la lucha de la posesión de la tierra, no puede osar de invidente ante el despojo, maltratos de toda índole y el desplazamiento padecido por la ciudadanía.





