Por José Atuesta Mindiola
En el corregimiento de Mariangola, cuatro mujeres hacen historia en el ámbito comercial. A comienzo de 1940, llega de Valledupar Juana Ochoa Campo y a orilla de la recién construida carretera nacional, pone la primera tienda y un salón de baile donde se celebraron las primeras verbenas del Santo Cristo. En los años de 1960, Dilia Gutiérrez llega con su esposo Manuel De la Rosa, visionario comerciante y progresista, en una esquina de la plaza principal instalan una tienda, en ese momento la mejor del pueblo por la variedad de productos y las amables atenciones con los clientes. Vencida por la edad Juana Ochoa termina la tienda y su tradición comerciante la retoma su hija, Telesila Díaz de Rodríguez, construye un nuevo local y organiza la miscelánea San Martín, con su respectivo salón de baile.
Antes de comenzar 1970, llegó María Díaz, nativa de El Copey, y su esposo Ovidio Cardona, hombre de pujanza antioqueña, y ponen al servicio la tienda El Portal, que era más que una miscelánea: ofrecen víveres, ropas, medicinas y los servicios de heladería, una sala de cine, un salón de baile y de la primera emisora local y directa “La voz de la Sabana”, que se escuchaba sin radio.




