Por Eduardo Verano De La Rosa
El papa Francisco ha causado un impacto positivo. Quienes han seguido su carrera no se extrañan porque ha sido coherente: Empezó su camino hacia la silla de San Pedro desde cuando era Cardenal de Buenos Aires. Allí convocó a los obispos suramericanos para redactar un texto que denominó: “Documento de Aparecida”. Se ganó el aprecio de sus colegas quienes después lo apoyaron para llegar al papado. Desde allí marco su estilo.
En su visita a Brasil volvió al Santuario de Aparecida, patrona de Brasil, una virgen pequeña y negra que, según cuenta la leyenda, fue encontrada en el siglo XVIII por unos pescadores.




