Por Óscar Ariza Daza
Los eventos de lanzamiento de libros demuestran que el oficio de escritor sigue vigente, a pesar de la indiferencia con la que se le mira desde las administraciones locales y departamentales que parecen interesarse poco por la reconstrucción de la memoria oral, histórica y literaria de la región, pues si alguien sirve como intérprete de nuestra realidad es precisamente el escritor, quien se convierte en la voz de su tiempo, haciendo de su escritura una herramienta social y estética comprometida con la preservación de la identidad.
Lastimosamente casi todas las destinaciones económicas para la conservación y fortalecimiento de la cultura local y regional van hacia festivales vallenatos, menospreciando otras expresiones culturales que hay a través de todo el departamento, tan válidas y tan nuestras como el vallenato.




