Una maestra pensionada y con dificultades para la movilidad, apoyada en un bastón trípode, manifestaba su inconformidad con la actual situación del sistema de salud del magisterio. En efecto, ahora para una cita de medicina general se va a un sitio, luego hay que desplazarse a otro lugar a reclamar el medicamento, y los laboratorios los hacen en otra sede. Lo que implica más tiempo y mayores gastos en transporte.
Cambiar para mejorar es excelente; pero esto se logra con planeación, tiempo y sincronización. En varias asambleas citadas por las directivas de Aducesar, la información era que el cambio de EPS del magisterio exigía un período de sincronización, y todo estaba programado para garantizar la continuidad de los procedimientos y el mejoramiento de la calidad del servicio.
Al magisterio de Valledupar nos atendía la Fundación Médico Preventiva, y pasamos a la Unión Temporal Foscal; como hubo una transición sin prisa, los afiliados casi no notamos el cambio, porque continuamos en la misma sede, amplia y exclusiva, con servicios primarios, citas de medicina general, internista, nutricionista y vacunación contra la influenza; laboratorios, electrocardiogramas y entrega de medicamentos; y el área administrativa para hacer los respectivos reclamos. A veces quedaban pendientes algunos medicamentos, procedimientos, y las citas con especialistas en ocasiones eran aplazadas. No era perfecto, pero se atendía en un moderno edificio de dos pisos, con zona de parqueadero de carros y motos, y varias secciones cómodas y, además, el servicio de consultas médicas prioritarias (urgencias de menor complejidad) se programaban para el mismo día.




