Por Gonzalo Quiroz Martínez
La tradición cultural, académica y socioeconómica de Valledupar en los últimos 70 años siempre ha estado ligada al Colegio Nacional Loperena, así hoy por fundamentos legales no tenga ese nombre, pero ese es su marketing.
El Loperena como cariñosamente se le llama, ya no es un establecimiento educativo exclusivamente de secundaria. Hoy tiene dos sedes de primaria que son la antigua escuela Vicente Roig Villalba, ubicada en el barrio Novalito, donde contrasta su población escolar de estrato 1 y 2 con la opulencia del estrato 6. Además, no tiene condiciones locativas para un bienestar escolar. La otra sede es la antigua Concentración Santo Domingo, ubicada en el barrio Sicarare, que alberga 1.400 estudiantes en dos jornadas. Estas sedes son el alimento poblacional de la secundaria.




